
Observe la línea más pequeña de la portada de un diario financiero del lunes 15 de septiembre de 2008. Arriba: el Dow Jones Industrial Average en 11,421.99, con alza de 1.8% la semana previa. En la misma página, tres gráficas: Lehman con caída de 94.4% en el año, AIG con 79.2% y Merrill Lynch con 68.2%.
El índice subía mientras tres de sus instituciones se desmoronaban. No es una contradicción: así se ve el riesgo concentrado desde dentro de un promedio. Se absorbe, se absorbe, se absorbe… hasta que ya no. Ese lunes el Dow cayó 504 puntos.
La misma lección, aplicada al crédito
Una cartera puede mostrar una morosidad agregada sana mientras un puñado de exposiciones grandes se deteriora. Una bursatilización puede cumplir su prueba de aforo mientras sus mayores acreditados concentran una parte creciente del patrimonio. Los promedios suavizan justo la información que más importa.
Qué revisar más allá de la cifra principal
- Concentración por acreditado, sector, región y cosecha.
- Exposiciones sin amortización periódica y vencimientos de pago único.
- Créditos a partes relacionadas y su revelación.
- El comportamiento de las diez mayores exposiciones, no solo del total.
Dieciocho años después, la pregunta no es sobre el mercado. Es sobre su portafolio: ¿qué esconde su cifra principal?
Adaptado de una publicación de Orlando Zendejas, CFA, en LinkedIn (15 de septiembre de 2026).
Este contenido es informativo y no constituye una recomendación de inversión ni una oferta de valores.


